
¡Ufff, prepárense para sudar la gota gorda, pero no precisamente en el gimnasio! ¿Listos para la nueva serie que les va a poner los pelos de punta y a cuestionar si ser atleta de alto rendimiento es tan chévere como parece? Si pensabas que el deporte era solo disciplina y medallas, prepárate para un round de golpes bajos, secretos y uno que otro abs de impacto que te dejarán sin aliento. Y no, no estamos hablando de tu rutina de cardio matutina, sino de la nueva producción española que está dando de qué hablar: Olympo en Netflix.
¿Qué rayos es «Olympo» y por qué deberías darle una oportunidad?
Imagínate un centro de alto rendimiento juvenil, esos lugares donde los sueños olímpicos se construyen… o se rompen. «Olympo» nos zambulle en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) Pirineos, un lugar donde jóvenes atletas se desviven por alcanzar la gloria. Pero como en la vida misma (y en el TransMilenio en hora pico), la cosa no es tan sencilla. Aquí, la presión es más intensa que la fila para el aguardiente en Feria de Cali, los dilemas éticos aparecen más rápido que un chismoso en el barrio, y los secretos se guardan con más celo que la receta de la abuela para la lechona.
A ver, seamos sinceros: si te gustó «Élite» por su combo de juventud guapa, misterios y drama a la española, «Olympo» te va a sonar familiar. Pero ojo, que esta no es una copia barata. Aquí el foco está en la cabeza, en la salud mental de estos chicoss que, bajo la lupa del «éxito», se desmoronan más rápido que un castillo de arena en Bocagrande. La serie te invita a reflexionar: ¿hasta dónde estás dispuesto a llegar por un podio? Y lo que es más importante, ¿quién te protege cuando el mismo sistema que debería impulsarte, te está hundiendo? Porque, ¡póngale cuidado!, el lema de la serie es contundente: «La traición es un deporte en equipo». ¡Toma eso, compañerismo!
Cuando el Deporte se Vuelve un Drama de Telenovela (Pero con Esteroides)
La serie no se anda con chiquitas. Desde el principio, te lanza una nadadora desmayada que desata una investigación sobre posibles sustancias milagrosas. Sí, como lo oyes, ¡dopaje! Aunque, seamos honestos, a veces la serie prefiere quedarse en la superficie de este tema, como cuando uno va a piscina y solo mete los pies para no dañarse el peinado. La cosa es que el «sueño olímpico» aquí tiene un lado oscuro, un «suero del supersoldado» que te hace preguntar si lo que ves es talento puro o algo más… «químico».
Pero no todo es dopaje, ¡tranquilos! «Olympo» también nos pone a pensar en la salud mental. ¿Han oído esa frase de que «la exigencia puede convertirse en abuso»? Pues aquí lo vemos en carne propia. Ansiedad, trastornos alimenticios, la sensación de no ser suficiente… Temas que son tabú en el deporte, pero que «Olympo» destapa sin filtro. Es como cuando tu tía te dice «estás como delgadito, ¿no comes?», pero con un trasfondo mucho más serio y oscuro.
LGBTQ+ en el Deporte: Rompiendo Estereotipos (y Narices)
¡Y aquí viene lo bueno para los que buscan representación! «Olympo» es una serie gay de Netflix, y no es un adorno. El personaje de Roque, un jugador de rugby, se enfrenta de frente a la homofobia en un mundo que a veces parece atrapado en el siglo pasado. Su frase lo dice todo: «En el rugby, en general, hay un problema grave y ese problema es la homofobia. No me pienso esconder nunca más». ¡Boom! Eso sí es un tackle en toda regla a la intolerancia.
Ver cómo Roque y Amaia (la protagonista) le hacen frente a entrenadores, compañeros y hasta aficionados homofóbicos es un respiro. Porque, al final del día, el deporte debería ser para todos, sin importar a quién ames o cómo te identifiques. ¡Pura diversidad y aguante!

¿Élite con Esteroides o Algo Más? El Gran Dilema de «Olympo»
Aquí viene la pregunta del millón, la que te hacen en cada reunión familiar: ¿es «Olympo» solo una copia de «Élite» con más abdominales? La verdad es que las comparaciones son inevitables. El elenco juvenil, el drama español, el misterio, las fiestas… Pero «Olympo» intenta ir más allá. Se mete con la masculinidad tóxica, con esos sueños frustrados de los padres que terminan siendo una carga para los hijos, y con una crítica al sistema que a veces parece más preocupado por los «likes» que por el bienestar de los atletas.
Sí, hay críticas que dicen que a veces los temas sociales se sienten un poco «metidos a la fuerza», como un aguacate en la bandeja paisa. Y que la serie se enfoca mucho en la estética, en los cuerpos esculturales y en esas escenas «hormonales» que tanto revuelo han causado en TikTok (¿cuántas Escenas Hormonales Tiene Olympo?, se preguntan por ahí). Pero ¡ey!, si eso te entretiene, ¿quién soy yo para juzgarte? Al final, si buscas algo que te enganche, te haga cuestionar y, de paso, te deleite la pupila, Olympo en Netflix es tu boleto.
Datos que no Sabías (para impresionar a tus amigos en la próxima pola)
- ¿»Olympo» es solo drama? No del todo. Aunque el dopaje es un punto de partida, la serie vira hacia un giro más cercano a la ciencia ficción con una organización secreta y un «suero de supersoldado». ¡Prepárate para lo inesperado!
- Elenco repetido: Si el actor Nuno Gallego te suena familiar, es porque también estuvo en «Élite». ¡Netflix sabe lo que nos gusta!
- ¿Pura coreografía? Algunos críticos dicen que a veces la serie se siente más como un ballet dramático donde lo importante no es tanto lo que se dice, sino cómo se ve. Pero, ¿quién dijo que eso es malo?)
Inicia una conversacion interesante en tu proximo parche con amigos
- ¿Viste ‘Olympo’ en Netflix? ¿Crees que la presión en el deporte juvenil llega a esos extremos o es pura ficción?»
- A mí me dejó pensando lo de Roque y la homofobia en el rugby. ¿Crees que el deporte ya está listo para aceptar la diversidad al 100% o todavía le falta camino?»
- ¿Qué te pareció el giro ese del ‘suero de supersoldado’? ¿Le quitó seriedad a la trama o le añadió un toque de locura necesario?»
¡Corre a Netflix y sumérgete en el dramático mundo de Olympo! Después, vuelve y cuéntame qué te pareció en los comentarios.





