
La Selva Cine, casa productora de las cineastas Laura Mora, Daniela Abad y Mirlanda Torres, presentan su primera coproducción internacional “DIÓGENES”
La película «DIÓGENES», dirigida por el peruano Leonardo Barbuy La Torre, se estrenará en salas seleccionadas este próximo 30 de mayo. Esta co-producción de LA SELVA CINE, casa productora de las cineastas Laura Mora (Los Reyes del Mundo y Matar a Jesús), Daniela Abad (Carta a una Sombra y The Smiling Lombana) y Mirlanda Torres; junto con la productora peruana Illari Orccottoma Mendoza de MOSAICO y David Hurst de DUBLIN FILMS (Francia), ha generado grandes expectativas tras su estreno mundial en el Festival de Málaga, donde fue galardonada con dos Biznagas de Plata en la sección ZonaCine: Mejor Película Iberoamericana y Mejor Dirección. Posteriormente, se presentó en Cinélatino Recontres de Toulouse, y en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Además, tuvo su estreno peruano durante el Festival de Cine de Lima. Ahora, por fin, DIÓGENES llegará a las salas de cine del país, distribuida en Colombia por DOC:CO.
DIÓGENES es la historia de dos niños que son criados en aislamiento en Los Andes peruanos por su padre, un pintor de Tablas de Sarhua que intercambia su arte por provisiones en el pueblo. Un día, Diógenes no se despierta, y los niños conviven con el cadáver de su padre durante tres días, esperando que despierte. Tras reconocer su muerte, Santiago y Sabina emprenden un viaje en busca de su pasado. La película aborda temas de identidad, autosuficiencia y autoempoderamiento en un contexto marcado por la violencia y la incertidumbre, reflejando la realidad de muchas familias peruanas en la actualidad.
En DIÓGENES, Barbuy ofrece una ópera prima que reflexiona sobre las consecuencias del conflicto armado interno en Perú, explorando las secuelas emocionales y psicológicas en un entorno postconflicto. A través de una narrativa poética y una puesta en escena visualmente impactante, Barbuy utiliza elementos como movimientos de cámara verticales y travellings circulares para construir un mundo particular, sumergiendo al espectador en la realidad de una familia desarraigada que habita en un limbo entre la vida y la muerte. La cinematografía en tenso blanco y negro de Mateo Guzmán y Musuk Nolte refuerza esta atmósfera de ensoñación y duelo. La mirada de Sabina, la joven protagonista, nos guía por esta historia de pérdida, dolor y la posibilidad de sanación. Barbuy diseña un entorno cerrado sobre lo irrecuperable, donde el duelo silencioso y la búsqueda espiritual se convierten en elementos centrales, y a través de símbolos y recuerdos, explora temas universales como la memoria, el perdón y la reconciliación.





